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Me hago mi línea del tiempo

Planificar tiempos de trabajo

Imagen que muestra una lista de cotejo

Cuando vamos a hacer una tarea que nos puede resultar difícil porque es larga o complicada, es muy útil dividirla en partes más pequeñas y luego elaborar una línea del tiempo en la que pongamos el orden en que queremos hacer cada parte.

Dividir una tarea en “trocitos” tiene muchas ventajas, por ejemplo, nos agobia menos tener que realizar tareas sencillas, que sabemos hacer sin problemas, que una tarea grande y complicada con muchas partes. Así vamos a tener más ganas de ponernos a trabajar.

Aunque te parezca más trabajo, al final te ayudará a resolver cualquier tarea que tengas que realizar.

¿Te animas?

Aquí hay unos consejos para que puedas organizarte cuando tengas que hacer una tarea difícil como, por ejemplo, estudiar un examen o hacer un trabajo para el colegio.

Lectura facilitada

Cuando hagamos una tarea difícil

es útil dividirla en partes más pequeñas

y luego elaborar una línea del tiempo

con el orden en el que queremos hacer cada parte.

Dividir una tarea tiene muchas ventajas,

nos agobia menos tener que realizar tareas sencillas

que una tarea grande y complicada.

Aunque parezca más trabajo,

al final te ayudará a resolver cualquier tarea.

¿Te animas?

Aquí hay unos consejos para organizarte
cuando tengas que hacer una tarea difícil como, por ejemplo:

  • estudiar un examen
  • hacer un trabajo para el instituto.

1. Tener muy claro tu objetivo.

Imagen que muestra un corredor entrando a la meta

Lo primero que tienes que saber muy bien es cuál es el objetivo de la tarea que vas a tener que hacer.

Por ejemplo, tu objetivo puede ser hacer una manualidad, hacer un esquema de un texto, hacer los deberes que tienes pendientes o preparar una exposición para el colegio.

2. Divide o "trocea" la tarea.

Cuando ya sepas cuál es el objetivo de la tarea, vamos a establecer los pasos que debemos dar para completar la tarea.

Imagen que muestra el pictograma de un trozo

a. Divide las tareas en partes más sencillas.

Por ejemplo, si vas a preparar un examen, tendrás que resumir la informacion, hacer un esquema, estudiar el tema y repasar antes del examen.

Si vas a hacer una exposición, las partes principales pueden ser: reunir la información, extraer las ideas principales, estudiar estas ideas y practicar la exposición.

Estas metas son más pequeñas que la tarea y más fáciles de conseguir, aunque todavía pueden ser muy grandes.

 

 

Imagen que muestra pictograma trocear

b. Dividir cada parte en tareas o actividades sencillas.

Si quieres, puedes dividir cada parte en actividades sencillas que son las que al final vas a ir realizando poco a poco.

Por ejemplo, cuando vayas a hacer un resumen, las partes más pequeñas pueden ser: leer el texto, subrayar lo más importante, sacar la idea principal de cada párrafo y finalmente elaborar el texto del resumen.


3. Establece tu línea del tiempo.

Imagen que muestra una carretera con flecha al final
Ahora que ya tienes la tarea dividida en partes fáciles y más sencillas, construye tu línea del tiempo. Para esto haz lo siguiente:
a. Ordena las tareas.

Ordena las partes en el orden que creas que es mejor realizarlas.

Así tendrás pequeñas tareas o hitos que realizar hasta llegar a tu meta final.

b. Asígnale un tiempo a cada tarea o grupo de tareas.

Por último, puedes asignar a cada pequeño paso un momento concreto para realizarlo.

Por ejemplo, asignar a cada día de la semana una pequeña parte para así ir avanzando poco a poco.

 



Imagen que muestra pictograma agenda

¿Te animas a hacer tu propia línea del tiempo?

Puedes usar aplicaciones online como timelime js, timetoast o visme.

En Internet hay muchas aplicaciones que te ayudan a elaborar líneas del tiempo.

También puedes usar CANVA para diseñar tu propia línea del tiempo a partir de una infografía.

O puedes usar otras páginas como TRELLO o ASANA para organizar tu trabajo en proyectos.



Lectura facilitada

1. Tener muy claro tu objetivo.

Lo primero que tienes que saber muy bien

es cuál es el objetivo de la tarea.

Por ejemplo:

  • tu objetivo puede ser hacer una manualidad.
  • hacer un esquema de un texto.
  • hacer los deberes que tienes pendientes.
  • preparar una exposición para el colegio.

2. Divide o "trocea" la tarea.

Cuando sepas cuál es el objetivo de la tarea

establece los pasos para completarla.

a. Divide la tarea en partes más sencillas.

Si vas a preparar un examen tendrás que:

  • resumir la información
  • hacer un esquema
  • estudiar el tema
  • repasar antes del examen

Si vas a hacer una exposición tendrás que:

  • reunir la información
  • obtener las ideas principales
  • estudiar estas ideas
  • practicar la exposición

Estas metas son más pequeñas que la tarea

aunque todavía pueden ser grandes.

b. Dividir cada parte en tareas o actividades sencillas.

Puedes dividir cada parte en actividades sencillas

que son las que vas a ir realizando.

Cuando vayas a hacer un resumen,

las partes más pequeñas pueden ser:

  • leer el texto
  • subrayar lo más importante
  • sacar una idea principal de cada párrafo
  • elaborar el texto del resumen

3. Establece tu línea del tiempo.

Ahora que ya tienes la tarea dividida en partes,

elabora tu línea del tiempo.

Haz lo siguiente:

a. Ordena las tareas.

Ordena las partes en el orden que se mejor realizarlas.

Tendrás pequeñas tareas que realizar

hasta llegar a la meta final.

b. Asígnale un tiempo a cada tarea o grupo de tareas.

Puedes asignar a cada pequeño paso

un momento para realizarlo.

Por ejemplo, asignar a cada día de la semana

una pequeña parte

para así ir avanzando poco a poco.