1. Virgilio y la Eneida
LA VIDA
Publius Vergilius Maro nació el año 70 a.C. en Andes, una pequeña aldea cerca a Mantua. Durante su adolescencia estudia en Cremona, después en Milán y, más tarde, en Roma, donde se inserta en el círculo de los neoteroi, jóvenes poetas romanos bajo la influencia alejandrina.
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| El poeta Virgilio entre Clio y Melpomene, Museo del Bardo de Túnez Imagen en Wikimedia. Licencia CC |
Escribe sus primeras composiciones englobadas bajo el título de Appendix Vergiliana. Después de la guerra civil entre Octavio y Marco Antonio, los campos paternos le son confiscados para adjudicárselos a los legionarios veteranos de la batalla de Filipos, aunque Octavio le recompensará más tarde con tierras en el sur de Italia. A Virgilio no le interesa la carrera política ni la oratoria. Su carácter le invita más a la poesía y a la filosofía. Entra en el círculo de Mecenas, consejero político de Augusto, junto con Horacio y otros poetas que se encargarán de justificar cultural e ideológicamente la política del primer emperador de Roma.
Entre el año 42 y el 39 a.C. escribe sus Églogas o Bucólicas, al estilo del griego Teócrito. Entre el 36 y el 29 a.C., por encargo de Mecenas, compone las Geórgicas, un tratado en verso sobre agricultura. Desde el año 29 y hasta su muerte, se dedicará a su más ambiciosa obra, la Eneida, que plantea tres objetivos claros:
- asentar definitivamente el género épico en la literatura latina;
- vincular la épica latina directamente con la griega con un homenaje total a la obras homéricas la Iliada y la Odisea;
- enlazar el elemento mitológico de la Guerra de Troya con el origen de la historia de Roma (influencia de Ennio).
Virgilio alcanza los tres objetivos con solvencia, pero cuando está visitando los lugares homéricos personalmente, para poder dar la última capa de barniz a su obra, se encuentra con Augusto en Atenas y decide volver a Italia ya gravemente enfermo (¿tuberculosis?).
La muerte le sorprende el 21 de septiembre del 19 a.C. en Brindisi. En el último momento pide que el manuscrito de la Eneida sea quemado. Augusto se opuso y salvó para la posteridad una de las más grandes obras de la literatura universal. Su epitafio, en parte, reza así: ‘cecini pascua rura duces', es decir, ‘he cantado a los pastos, a los campos y a los héroes'.
LA ENEIDA
Para Virgilio esta obra no podía ser un mero encargo de Octavio a través de Mecenas; no debía quedarse en una alabanza del autócrata salido de las guerras civiles que devastaron política y moralmente la República Romana. Había que situar a Augusto, el creador de la Pax Romana, en una conexión histórico-mitológica universal. Existían unos pasos previos:
- Nevio, en su Bellum Poenicum, escribe sobre Dido y Eneas;
- Ennio, en sus Annales, había hecho una primera adaptación de estilo homérico al espíritu latino;
- el hijo de Eneas se llamaba Julo, nombre antecedente de la familia Julia; el propio Julio César había inaugurado un tempo dedicado a Venus Genetrix, como descendiente de la diosa madre de Eneas.
En la Eneida se mezclan, pues, la historia y la leyenda, la religión y la filosofía, Homero y Ennio, la Iliada y la Odisea, una plenitud de posibilidades literarias ofrecidas por la poesía grecolatina que todavía ejerce su influjo en Occidente.
ARGUMENTO
La Eneida narra las aventuras del príncipe troyano Eneas que, después de salir de Troya tras su destrucción, es perseguido por la diosa Juno. Arriba a las costas de África, donde Dido, una princesa fenicia, está fundando Cartago. Dido se enamora de Eneas, pero el héroe, a instigación de Júpiter, debe proseguir viaje en pos de su destino, que es fundar en Italia una nueva raza que dominará el mundo. Dido, despechada, se suicida. Eneas, después de visitar el mundo de los muertos y de ser aconsejado por su padre Anquises ya difunto, llega hasta el Lacio donde el rey Latino le concede la mano de su hija Lavinia, antes prometida del príncipe Turno. Éste último declara a los troyanos la guerra que, tras varios episodios, acabará con su muerte y la victoria de Eneas.
ESTRUCTURA
La Eneida es una obra compleja que presenta varios planos estructurales:
1. El primero de ello nos ofrece una suma a la inversa de las obras homéricas:
- Los libros del I al VI nos ofrecen una especie de Odisea (viaje desde Troya hasta Italia).
- Los seis últimos reflejan lo que sería una Iliada (guerra entre rútulos y troyanos).
2. Otra opción sería tripartita:
- Libros del I al IV: Eneas en Cartago, donde el primero y el cuarto (amor de Dido y Eneas) enmarcan los viajes del héroe que son narrados en primera persona en los libros II y III;
- Libros del V al VIII: viaje de Cartago al Lacio, donde destaca la visita al mundo de los muertos.
- Libros del IX al XII: guerra entre Turno y Eneas y desenlace final.
VIRGILIO: UN HOMERO DISTINTO
Es evidente que Virgilio, un doctus poeta, no se conformó con copiar a Homero, sino que conocía toda una serie de fuentes diversas para poder dar forma a su obra definitiva. A ello añade un conocimiento exhaustivo de las tradiciones itálicas y de las creencias religiosas y filosóficas que servían a los propósitos del artista.
Es innegable que los modelos poéticos de Virgilio son Homero y Ennio. Virgilio se presenta como un homérida por su estilo (epítetos, fórmulas épicas, símiles, etc.) y por su composición (viajes, escenas de lucha, etc.), pero se trata de un Homero diferente. Virgilio hace un tratamiento psicológico diferenciado de los personajes, rasgo que procede de la epopeya alejandrina y de la influencia de la tragedia. Pero Virgilio da un paso más y hace que el centro de gravedad de los acontecimientos se desplace hacia la vivencia del héroe.
Virgilio también compite con Ennio, su antecesor latino, sobre planos iguales. Ennio con su estilo arcaico ya había hecho lo esencial: adaptar la épica homérica al espíritu romano. En Virgilio todavía resuenan los ecos de Ennio mezclados con tonalidades del poeta-filósofo Lucrecio.
ENEAS: EL HÉROE VIRGILIANO
Eneas representa la idealización del pueblo romano, es magnanimus y pius (un hombre bueno y respetuoso con los dioses). La razón de ser de Eneas es cumplir su fatum (su Destino), someterse a la voluntad de los dioses, llegar a ser el antepasado de los romanos. La humanidad de Eneas está orientada desde las cenizas de Troya hacia la tierra prometida en Italia y el glorioso futuro de Roma. El fatum es a la vez la voluntad de Júpiter y el sentido de la historia del mundo. Las rencillas entre Juno y Venus no se pueden oponer a ese destino, así como tampoco las vidas de Dido o de Turno. La misión de Eneas se vuelve cada vez más clara conforme avanza la obra. Eneas va evolucionando como un peregrino en busca de su apoteosis. Es una evolución no exenta de dolor por la pérdida de seres queridos (su esposa Creúsa, su padre Anquises, su amigo Palante, la propia Dido), pero, al mismo tiempo, cargada de esperanza.
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| Eneas huyendo de Troya Imagen en Wikimedia. Dominio público |
Muerte de Dido Imagen en Wikimedia. Dominio público |
DIDO: ÉPICA Y DRAMÁTICA
Dido sobresale sobre todos estos personajes secundarios con una fuerza dramática propia de una heroína trágica, especialmente en el libro IV. El amor y el desamor entre Dido y Eneas, el abandono de la princesa fenicia y su suicidio final, no son ya solamente la explicación legendaria de las Guerras Púnicas, sino que Virgilio lo proyecta al más allá, cuando en el libro VI vuelve a reunir a ambos personajes en el Averno y Dido se aparta de Eneas sin mediar palabra. El recuerdo de Dido emerge en varias ocasiones a lo largo de la obra, como persiguiendo a Eneas y al lector.
LENGUA Y ESTILO DE LA ENEIDA
La Eneida supone una evolución del género épico, pues incorpora elementos dramáticos y líricos. Por eso es una obra total y de ahí su carácter universal. Probablemente no tenga la grandeza ni la originalidad de Homero; Eneas no es Aquiles, tampoco Ulises; pero tiene algo de los dos. Homero era deudor del origen oral de la épica. La obra del docto Virgilio es producto de un intenso estudio de las fuentes tanto griegas como latinas.
Virgilio es el creador de un lenguaje poético clásico de extraordinaria perfección formal, basado en la gran variedad de tonos y la cuidada combinación de neologismos y de arcaísmos. La composición gira alrededor de la idea de la grandeza romana, pero cada libro es un relato de aventuras que suscitan nuestro interés. En esta trama se insertan hermosas descripciones, un mundo de colores y sonidos a los que el poeta es tan sensible, y el arte de sugerir, en el que Virgilio es un maestro. Logró además una perfecta adaptación del hexámetro a la lengua latina, con efectos de ritmo y sonoridad inigualables. La Eneida es a la vez un relato de aventuras, una secuencia de cuadros deslumbrantes y un poema de una armonía rica y compleja.
Actividad de Espacios en Blanco
Actividad de Espacios en Blanco
El argumento de la Eneida ha perdido algunos elementos: reconstrúyelo.
Actividad de Lectura
Lee el libro IV de la Eneida y haz una actividad sobre esta lectura. Puedes encontrarlo en la siguiente página web recomendada.
Para saber más
Libro I: Eneas y los suyos, cerca de las
costas de Italia, son desviados por una tempestad, causada por instigación de
Juno, enemiga de los troyanos, hasta las costas de África. Allí se encuentra
con Dido, princesa fenicia viuda, que está fundando Cartago.
Libros II y III: durante un banquete de bienvenida,
Dido pide a Eneas que le cuente todas sus aventuras desde la caída de Troya.
Eneas, a pesar del profundo dolor que le suponen esos recuerdos, así lo hace.
Una nueva Odisea se abre a los oídos y a los ojos de quienes le escuchan
entonces y de quienes lo leemos ahora.
Libro IV: Dido, enamorada de Eneas, rompe su
luto y declara su amor, primero a su hermana Ana y, más tarde, con ayuda de
Juno y de Venus, a Eneas, que olvida momentáneamente su misión de llegar a
Italia. Júpiter envía a Mercurio para recordarle al héroe cuál es su destino.
Eneas acata el mandato de los dioses y manda hacer los preparativos para
partir. Dido, despechada, se suicida y maldice a Eneas y a su raza (Guerras
Púnicas).
Libro V: los troyanos llegan a Sicilia, donde
se celebran unos juegos fúnebres por el aniversario de la muerte de Anquises,
padre de Eneas. Juno incita a las mujeres a incendiar las naves, que sólo se
salvan por una plegaria del héroe invocando la lluvia. Eneas permite que se
queden en Sicilia los que así lo deseen y continúa el viaje con el resto.
Libro VI: desembarco en Cumas y visita al
inframundo de manos de la Sibila. Allí se encuentra Eneas con el fantasma de
Dido que lo evita, pero también con el espíritu de su padre que le muestra el
glorioso futuro de la raza romana.
Libro VII: desembarco en el Lacio, donde el rey
Latino le ofrece a su hija Lavinia como esposa. Un antiguo pretendiente, el
príncipe rútulo Turno, contrariado, declara la guerra a los troyanos. Comienza
una nueva Iliada.
Libro VIII: Eneas busca aliados (Evandro y su
hijo Palante) y Venus solicita para su hijo una nueva y maravillosa armadura a
Vulcano (igual que ocurre con Aquiles en la Iliada).
Libro IX: durante su ausencia, los troyanos
son derrotados. La aventura de Niso y Euríalo, dos amigos que se aventuran en
el campamento de los rútulos, acaba en tragedia y ambos pierden la vida.
Libro X: asamblea de los dioses, Júpiter
prohíbe a Juno y a Venus intervenir en adelante en la contienda, donde Turno
mata a Palante, en tanto que Eneas hace los mismo con Mecencio y a su hijo
Lauso.
Libro XI: tregua concertada para enterrar a los caídos en la batalla y muerte de Camila, aliada de Turno.
Libro XII: El duelo personal entre Turno y Eneas se retrasa porque los rútulos rompen el acuerdo y retoman la batalla, pero, finalmente, ambos héroes se enfrentan y Turno es vencido por el piadoso Eneas que, a punto de perdonarlo, reconoce el tahalí de su amigo Palante, muerto y expoliado por Turno. Entonces, hunde su espada en el pecho de su adversario, cuya muerte cierra la obra.

